Mi Ciudad

Machaca Fest 2018

Hola aventureros y bienvenidos a la Maasberg.
Vuelvo con toda la actitud para contarles mis últimas aventuras y compartir esas buenas vibras que el mundo necesita.

Machaca es un festival de música celebrado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, México. Este año celebró su séptima edición, y fue cede de mi primer festival en la vida.

Usualmente, evito multitudes de personas y en conciertos he dejado de luchar contra adolescentes feroces que hacen todo lo posible por arrebatar tu lugar frente al escenario – aun así, a la Maasberg cuenta con visión panorámica gracias a los maravillosos genes que me brindaron 180 cm de altura – ¡Gracias mamá y papá!

Este año, convencida por una amiga, me animé y compré el boleto para asistir a mi primer festival de música.

Una de las razones fue que la lista de bandas que participaría incluía a varios artistas muy buenos que moría por conocer y escuchar en vivo – el linup pueden encontrarlo en internet.


¿Mi experiencia?

¡Asombrosa!
A pesar de la incógnita por el estado meteorólogico (ya que días atrás había caído una lluvia impresionante en Monterrey) no hubo necesidad de utilizar mi impermeable. El sol y el calor estuvieron presentes durante el día, y junto con la multitud, cantamos a la par con Technicolor Fabrics, nos enamoramos de Caloncho, fuimos mujeres empoderadas e independientes con Mon Laferte y bailamos reggaeton del bueno con J Balvin y Don Omar.


¿Mi parte favorita?

  1. El concierto de Don Omar. Este reggaetonero se entregó por completo en el escenario, retomando grandes éxitos que a mi sorpresa… sabía toda la letra (jajaja – guilty pleasure musical) además de un excelente show de luces y fuego. Por último, el haber coincidido con amigas de la universidad y bailar juntas – priceless.
  2. Descubrir baños VIP en el área de bar. En los festivales y eventos públicos siempre es necesario contar con sanitarios portátiles para las masas; y cómo otras chicas sabrán o habrán experimentado, no es la experiencia más grata. El haber ido por mi mojito y descubrir los baños VIP hizo que no fuera necesario el revivir esa incómoda experiencia (gratis, por cierto).
  3. La vibra del evento. En general no encontré a nadie que mostrara malas actitudes o críticas. La gente fue muy amable y todos compartimos el sentido unánime de celebración. Like por eso.


En conclusión, el haber asistido a un festival de música me permitió conocer y escuchar a buenos artistas en un solo día, además de divertirme con mis amigos y cantar/bailar celebrando la alegría de vivir. Mi lección aprendida es ser abierta a nuevas experiencias y relajada para vivir aventuras distintas y nuevas para mi.

No son las mejores fotos ni las más bonitas, pero les dejo un vistazo de un poco de mi aventura.

¿Cuál fue tu parte favorita? ¿Qué concierto te gustó más? ¡Comparte tu experiencia o alguna anécdota divertida en los comentarios!

Hasta la siguiente a la Maasberg!

-Peace.

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